Mi Corazón Sueña en Cuadrado

Si miro hacia atrás, es difícil decir donde empezó todo…

¿Alguna vez has pensado en ese primer momento en que te volviste lomógrafo? Yo lo recuerdo perfectamente. Mi novia es una fotógrafa entusiasta, así que regularmente planeamos viajes para tomar fotografías. Primero un día en la playa, luego una caminata por algún bosque. Luego de un tiempo comencé a sentir que la podía apoyar más, mostrar un mayor interés en su hobby. Tenía algunas pequeñas cámaras digitales tiradas por ahí y una cámara de video que no la había usado mucho, pero la verdad es que no me motivaban demasiado. Hasta que un día unas fotos capturaron mi mirada. Colores extraños, borroso hacia los bordes, altos contrastes, algo hizo que estas fotos se destacaran por sobre las otras que había visto. Obviamente había visto fotos como estas a través de los años, pero pensaba que se hacían en eternas sesiones de photoshop o cualquier otro programa de edición de imágenes. No necesito decir que quedé en shock cuando supe que no necesitaba usar programas, que todo lo que necesitaba era una cámara de plástico, un carrete y tener ojo para hacer fotos. Inmediatamente me dirigí a un sitio de subastas que todos conocemos y amamos y empecé a buscar el mejor precio. Luego de una semana ya me encontraba en mi auto con mi Diana F+ en mi mano y dos carretes de películas listos para ser utilizados.

Deben saber que soy el tipo de persona que se obsesiona con las cosas fácilmente. Si van a un parque de patinetas y ven a un chico con todo el equipo e implementos para patinar pero con cero habilidad, ese soy yo. O si alguna vez han ido a escalar y ven a alguien con todo el equipos para escalar haciéndolo por el lugar más fácil, ¡ese soy yo otra vez! Pero cuando algo me resulta y me gusta, lo sigo haciendo de por vida. Es como el recuerdo que tengo de mi papá hace 14 años atrás cuando por primera vez escuchó en su radio estereo del auto la canción Comfortably Numb de Pink Floyd. Tan pronto como escuché sonar ese épico solo de guitarra que suena al finalizar la canción, supe que tenía que tener una guitarra y tocar y tocar y tocar hasta que supiera hacerlo bien. Logré hacerlo en ese entonces y todavía toco y todavía me gusta hacerlo tanto como me gustó en ese entonces. Y aunque han pasado tan solo 4 meses desde que conseguí mi Diana F+, y sé que usaré de por vida.

Los resultados de mi primer carrete no fueron muy buenos, tan solo hubo una foto que realmente me gustó. Mi segundo carrete fue un completo fracaso ya que fotografié en un bosque con la apertura equivocada. Pero los resultados de mi tercer carrete me dejaron bastante orgulloso. Ahora, cada vez que revelo un carrete hay algo en él que me hace sonreír. Vale la pena el precio de la película, vale la pena el precio del revelado.

Y ahora no me canso de fotografiar. Incluso ahora, que es casi medianoche y que ya debiera de estar acostado para ir al trabajo mañana por la mañana, tengo una especie de comezón por ir a sacar fotos. Me estoy riñendo a mi mismo por haberme perdido un atardecer perfecto hoy. Con algo de suerte, mañana por la mañana estará despejado y un poco helado, cosa de que pueda salir temprano de la cama para ir a tomar fotos al maizal que hay cerca y que he estado planeando fotografiar desde hace un rato.

Es la emoción de no saber como saldrán tus imágenes hasta que llega ese sobre del laboratorio, esa pequeña alegría interna que te da al decidir que película usar para un día en particular, o con que lente disparar, o con cual apertura o que tan largo va a ser el tiempo de exposición…..pero a quién le importa. Cada una de estas borrosas, granulientas y colorientas imágenes es una escena de mi vida que estará por siempre en mi memoria. Mi corazón sueña con cuadrados y nada se le compara.

written by wilfbiffherb on 2011-06-13 #lifestyle #120 #diana #diana-f #formato-medio
translated by regina_falangi

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