LomoWalk bajo las estrellas

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Se dice que el objetivo de la cámara funciona parecido al ojo humano. Si su diafragma, que se adecúa a la luz externa, se hace mayor, deja pasar más luz, como nuestra pupila de rapaz nocturna.

Debe ser ésa la magia de la fotografía noctámbula, porque tiene un toque de impredecibilidad añadido y, quién sabe, es posible que capte algo que el ojo no ve en el estrecho encuadre elegido. Todo sucedió bajo un manto de Perseidas, en la víspera del Canarias At The Hotel (o CATH, que queda más glamuroso), cuando caminé por la recién estrenada vía del Barranco de Santos de Santa Cruz de Tenerife junto a un grupo de lomógrafos el apellido de CATH es LATH, de Lomography At The Hotel, novedad de esta edición con la exposición de la obra de fotógrafos canarios aficionados a la lomografía. La cita no podía ser casual, se trataba de una lomo walk.

Descendimos en excursión para captar los destellos de la noche. El lema era libertad, en movimiento, en experimentación, lo que hacía más difícil querer enmarcar bajo una inspiración novedosa. El centelleante paseo de neones arcoiris, que nos sumía en un baile en escalera, se prestaba a mantener el obturador bien abierto. El límite estaba en la imaginación, no sólo en el tiempo de exposición. Cruzábamos nuestros trípodes con lustrosos descapotables, que perseguían al viento sobre el ondulado asfalto en paralelo a la ladera del barranco. El rastro de sus faros nos marcaban la senda a seguir con nuestro objetivo.

El claroscuro más psicodélico llegó con las barras en luz fosforescente (fosforitos para todos). Nos convertimos en artistas cuyo lienzo vertical u horizontal era el contorno de nuestras manos en ondas. El arte postmoderno es aquel en el que el público es partícipe en la obra. En esta práctica lomográfica, el propio público es captado en el producto resultante. Y voilà! Testigo y creación se funden en un mismo negativo.

El clic, con flash o sin él, y el ric-ric-ric de la rueda hacia la siguiente toma, marcaban el diapasón de la noche. Girar la rueda hasta la mitad significaba tener dos tomas en una…Y no girarla, superponerlas. Todo un juego de curiosos resultados marcados por la incertidumbre. La carcasa plástica del ingenio lomo no permite previsiones. La impresión sobre los 35 milímetros quedaría oculta dentro del depósito opaco. Es en este momento donde la palabra revelación cumple toda su asombrosa función positiva.

Texto: Daura Vera.
Video: SinVertigo

written by sinvertigo on 2010-12-08 #news #bulb #lomowalk #nocturno #luces

One Comment

  1. antea
    antea ·

    Sin palabras! El texto es genial, las fotos una pasada y el video me encanta. Enhorabuena!!

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