Zenit 212K. La moderna de la familia.

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Marca: Zenit
Modelo: 212K
Formato: 35mm
Fabricación: Rusa
ISO: 25-400
Velocidad: 1/500 a 1/8 y modo Bulb
Apertura diafragma: f/2 a f/16
Enfoque: De 0,35m a infinito
Disparador remoto: Sí (cable)
Disparador automático: Sí
Posibilidad de montar trípode: Si
Fecha producción: A partir de 1994

Cada uno es bien libre de mitificar aquello que más le plazca, en lo relativo a la fotografía yo siempre lo he tenido claro. La primera cámara lomográfica que cayó en mis manos fue la LC-A, cámara que como todos sabéis tiene procedencia rusa, esto fue algo que determinó mi continuidad en esta afición por rescatar del olvido viejas cámaras analógicos y películas fotográficas de todos los formatos. Para mí el “mito” (entrecomillado, porque tampoco hay que exagerar) siempre será la LC-A y su procedencia ha determinado que en mi afición por coleccionar cámaras siempre reserve un hueco para hacerme con cuantas máquinas de la antígua Unión Soviética puedan caer en mis manos.

Quizás sea Zenit la marca del Este que más satisfacciones me haya reportado, su estética absolutamente caduca, la robustez a prueba de bomba de sus cuerpos, sus resultados absolutamente vintage…y el indudable encanto de que esta marca esté asociada a mi niñez, hacen que sean ya unas cuántas las cámaras de esta marca que están en mi poder. Quizás otro día traiga por aquí algún modelo clásico de Zenit, pero hoy me gustaría hablaros del que para mí es el primer hermano díscolo de la saga Zenit, la Zenit 212K.

Díscolo, sí, cuando no locaza, porque la primera vez que me tropecé con esta cámara de producción relativamente reciente (mediados de los 90’s) tuve la impresión de que Zenit había perdido el Norte al occidentalizar estéticamente su gama de cámaras. Dando como resultado una cámara y objetivo que distaba bastante del clasicismo de toda su gama. No soy un experto en la marca, pero diría que la Zenit 212K fue la primera cámara de apariencia moderna y ergonómica de esta fábrica. Afortunadamente todo quedó en eso, en un ligero cambio estético, un adecentado de vestuario en una cámara que llevaba vendidas más de 1,5 millones de unidades: la Zenit 122.

Quizás sea el modelo 122 el más popular de todos los fabricados por Zenit, su bajo coste, su relativamente buen objetivo Helios 44M-2 2/58 y su fiabilidad convirtieron a este modelo en la cámara con la que muchos de nuestros padres aprendieron fotografía, gracias principalmente a tratarse de una máquina de funcionamiento totalmente manual y mecánico. Sin embargo llegó un momento en el que la 122 quedó algo anticuada, intentando la marca una actualización que consistió en la adopción de la montura Pentax K, dando así lugar al modelo 122K y más tarde a la Zenit 212K. Los tres modelos son básicamente la misma cámara, con el único cambio del tipo de montura de la lente, la introducción de la velocidad 1/8 y a la adopción de las formas un tanto dulcificadas y redondeadas que caracterizan a la 212K.

Después de toda esta historia, que quizás a muchos nos os interese, os diré que la Zenit 212K es una de esas cámaras con las que uno puede aprender los secretos de la fotografía. Estamos ante una cámara técnicamente algo limitada, olvidaros de la calidad de Nikon o Minolta, pero con una estética en los resultados muy parecida a nuestra querida LC-A. Ponedle el más vulgar carrete de 35mm que encontréis por casa y lograréis fotos como las que tenéis guardadas en los álbumes de vuestra niñez, probad a alejaros de los objetos y obtendréis estupendos paisajes, no dudéis en acercaros al protagonista de vuestras fotos para lograr esos resultados en macro que tanto su lente Helios como la posterior Zenitar de 50mm os permiten, cargad un carrete de diapo y probad con el cruzado. Si utilizáis Kodak los colores serán brillantes, si tiráis del Sensia 100 inundaréis de fucsia vuestras fotos…es tanto lo que se puede hacer con esta cámara, cada día me sorprende más.

Aún así no todo son bondades, las Zenit nunca se caracterizaron por pasar un control de calidad muy estricto, así que muchos modelos se empeñaban en comer el carrete al cabo de unos cientos de disparos, otros dejaban entrar la luz por alguna rendija y, los más, tenían un pequeño fallo en el fotómetro dando como resultado la sobreexposición de parte del negativo. Fallo que aún siendo sencillo de solucionar (basta sacarle las pilas a la cámara y utilizar un fotómetro de mano) le resta encanto a alguna de estas cámaras (como es el caso de mi unidad del 212K). Pensad que al igual que en la Holga, parte del encanto de las Zenit está en algún que otro defectillo. Cada cámara es un mundo y yo me quedo con el que veo a través de mi pequeña reflex rusa.

written by soleado on 2010-11-15 #gear #review #zenit-rusa-zenitar-xprocess-diapo

3 Comments

  1. beni
    beni ·

    mola!

  2. beni
    beni ·

    en serio, una caña de cacharro :D

  3. makny
    makny ·

    me encanta la robustez de la cámara y ese look tan redondeadito y "moderno"...

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