10 razones para volver al carrete (quienes lo hayan dejado alguna vez)

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Me ha resultado muy curioso el artículo que publica XATAKAFOTO (blog de fotografía, principalmente digital) sobre algunas razones para volver al carrete. Merece la pena leerlo.

Perplejidad y asombro al ver este artículo publicado en un blog que aborda principalmente la fotografía digital. De hecho, en varias ocasiones se han referido a la Lomografía como algo sin mucho sentido y absurdo (desde los comentarios de la mayoría de sus seguidores).

Hasselblad 503 CX + Carl Zeiss Planar 80mm 2.8 + Kodak Ektar 100. Foto: JuanRa Pérez

Pues bién, a continuación detallo los 10 motivos que exponen para volver al carrete. No tiene desperdicio.

1. Aprenderás a medir la exposición…

A día de hoy muchos estamos tan ligados al RAW que no concebimos hacer una foto en JPG, por el miedo a no poder editarla a gusto a posteriori. Esto nos hace a menudo despreocupados en cuanto a la exposición, recurriendo al famoso “me puedo equivocar en 1EV y no pasa nada”.

Al tirar en carrete perdemos en muchos casos ese control (la mayoría de los aficionados revelarán en laboratorios estándar, sin intercambiar indicaciones sobre cómo realizar el proceso), pero eso nos puede ayudar a entender e interiorizar mucho mejor algo que hemos relegado a la cámara, y que es uno de los pilares básicos de la captura fotográfica: la exposición.

Después de una temporada en el mundo analógico, conceptos eminentemente digitales como el histograma o el derecheo serán mucho más naturales, y otros como la edición por zonas tendrán un sentido más completo.

2…aunque tendrás más latitud

Siguiendo con la exposición, trabajar en negativo le da la vuelta a la tortilla, llegando tiene un punto que tiene su pequeña carga d e ironía: aunque estamos cuidando con mimo la exposición, tendremos una latitud que puede rondar los 15 pasos, igualando o superando a la mejor de las cámaras digitales.

Sumando estos dos puntos descubriremos que si somos capaces de cuadrar la iluminación para cada momento y situación, aprenderemos a sacar el máximo partido al elemento sensible de nuestro equipo, sea un carrete caducado que tenemos en el congelador, o el último sensor recién salido del horno. Una vez más, la fotografía tradicional nos da lecciones que podemos aplicar cuando intentemos que nuestro móvil haga mejores fotos.

3. Tendrás más implicación con todo el proceso

Aunque en digital hagamos capturas, revelados o impresiones, la accesibilidad de la fotografía actual ha convertido a las cámaras en cajas negras que a partir de un botón generan un fichero en una tarjeta de memoria. Con una cámara clásica, en cambio, tendremos más a mano (literalmente) cada uno de los elementos que conforman nuestro equipo.

El simple hecho de montar el carrete, exponerlo, rebobinarlo y llevarlo a revelar hace que trabajemos con elementos mecánicos que en muchos casos siguen estando presentes aunque ocultos. Y, cuanto más antigua y manual sea la cámara, más reales y tangibles serán los conceptos que aparecen en los menús de nuestra digital: el obturador, las aperturas, el disparador, el exposímetro…

Cuando le he explicado las bases de la fotografía a algunos amigos, siempre he agradecido llevar un 50mm manual en el bolsillo: girar la rueda de aperturas y ver cómo se abren y se cierran las palas del obturador es mucho más gráfico que cualquier artículo que podamos escribiros sobre el tema.

4. Conocerás el formato completo, o incluso más allá

Hemos mitificado los 35mm como el summum de la calidad, dándoles incluso el rimbombante nombre de “formato completo”. Una vez más, podemos encontrar mucha ironía en esto, si tenemos en cuenta que en su día este formato nació para crear sistemas de tamaño reducido a riesgo de reducir su calidad, y tuvieron que pasar muchos años y muchos grandes fotógrafos para llegar a dignificarlo y estandarizarlo.

Volviendo un paso atrás del mundo de los sensores, un altísimo porcentaje de las cámaras que podemos encontrar son de ese “formato completo“, y no es difícil ni extraño llegar a sistemas de formato medio por menos de lo que nos cuesta un teleobjetivo de gama baja. Incluso algunas de las cámaras lomográficas más conocidas, como la Holga (arriba) o la Diana, son de 6×6.

Por tanto, Si vuestra obsesión es que vuestro 35mm ha dejado de ser angular, ¿por qué no buscar un cuerpo de respaldo donde vuelva a serlo?

5. Obtendrás resultados en papel

Cuando por fin hayamos tomado la foto, inevitablemente acabaremos teniendo en la mano su representación física, el negativo o la diapositiva, que en la gran mayoría de los casos se verán positivados en papel fotográficos.

A día de hoy vemos las fotos en pantallas que muchas veces están sin calibrar, y sólo en muy contadas ocasiones sacamos copias de las imágenes, muchas veces en impresoras domésticas de dudosa calidad. Aunque este sistema es cómodo y productivo, tener todas nuestras imágenes en papel sigue siendo una forma muy natural de repasar nuestro archivo y de compartirlas con amigos y familiares.

Hasselblad 503 CX + Carl Zeiss Planar 80mm 2.8 + Shanghai GP3 100. Foto: JuanRa Pérez

6. Dispararás menos fotos, seleccionando más

Hace poco adquirí una Yashica Mat de formato medio, que tira carretes de 120, con doce exposiciones cada uno. Como la cámara no tiene ningún sistema de medición de luz, cuando salgo a la calle con ella tengo que utilizar con un fotómetro externo (de la época, la mar de bonito) y trasladar los resultados a la cámara, afinando posteriormente la luz poco a poco cambiando la apertura o la exposición en pequeños pasos, a medida que voy moviéndome.

Al final, puedo tardar semanas en hacer esas doce fotos, que en mi cámara habitual podría haber disparado en poco más de un segundo de una única ráfaga.

Para hablar de esta vorágine de rápidas ultrarápidas, en inglés se utiliza la expresión “spray and pray”, que hace referencia a tirar muchas fotos, con la esperanza de que alguna salga buena: esto es perfectamente válido si nos soluciona la vida, pero la película será una ayuda para autoimponernos un mayor respeto por cada acción del obturador, cuidando con mimo cada encuadre.

También, y aquí entramos en un punto mucho más personal, creo que es positivo perder el pánico a no capturar un momento irrepetible: La sensación de tener exposiciones infinitas que nos dan las cámaras digitales hace que muchos aficionados repitan una y otra vez la misma foto por si acaso ha salido mal, pero (a no ser que cobremos por ello) no debemos tener tanto miedo a los errores. Descubrir un fallo tras el revelado es, a veces, la mejor manera de aprender una lección que no volveremos a olvidar.

7. Tendrás un mayor vínculo con los resultados

Muchos fotógrafos analógicos usan a menudo la palabra “magia” cuando hablan de su afición, con mucha más frecuencia que los que disparamos con electrónica, y esto no es nada casual: ya mencionamos en el anterior artículo que la fotografía de toda la vida nos da mayor contacto con la química, la mecánica, y la óptica, y el ser humano tiene el defecto o la virtud de atarse más a lo que puede ver, oler y tocar.

Por otro lado, en fotografía y en prácticamente cualquier área las limitaciones nos obligan a buscar métodos alternativos para superarnos. Se dice a menudo que quién pierde un sentido desarrolla más otros, y esto no es casual: una sensibilidad ASA y un balance de blancos prefijados desde casa, un número de exposiciones cerrado, y quizá una focal fija, pueden ser la motivación para encontrar la originalidad.

Cerrando y resumiendo este punto: menos fotos, más implicación y un contacto más físico pueden resultad la fórmula perfecta para amar cada fotograma con más pasión.

8. Crea una conexión más profunda con los demás

Todo lo dicho en el punto siete se puede extrapolar al resto de personas, y de hecho muchas veces serán nuestros modelos o espectadores los que nos hagan descubrir el interés de un equipo que nosotros vemos desde un punto de vista más técnico. Tanto en mi breve experiencia lomográfica como en mi reciente aventura en el formato medio, he encontrado una receptividad excepcional entre los desconocidos, tanto que muchas veces han sido ellos los que me han abordado para pedirme que los retrate con esa cámara que les parece tan original (o que les trae tantos recuerdos).

Suponiendo que mi humilde experiencia no sea un hecho aislado (estoy seguro de que no lo es), la vuelta al carrete puede servir para despejar los miedos al callejeo convirtiendo tu equipo en un reclamo para que los retratos vengan a tí antes de que tengas que buscarlos.

En todo esto las Lomo tienen mucho que decir: Hace algunos meses, ojeando al azar una revista, descubrí unas declaraciones del conocido lomógrafo Pasquale Caprile, donde hacía una reflexión que me parece muy interesante en este sentido, hablando de cómo el proceso creativo analógico inculcaba a los niños una serie de valores muy importante para ellos: dedicación, paciencia, y que hay que disfrutar del instante, porque los momentos son únicos e irrepetibles.

9. Tendrás cámara y resultados para toda la vida

En un mundo donde las cámaras y los formatos de fichero cambian año tras año, y la obsolescencia se mide en meses, es agradable encontrar la seguridad de un valor estable, tecnológica e incluso económicamente. Mientras que aquellos que invirtieron en una de las primeras cámaras digitales se encuentran con un objeto con un valor puramente testimonial, muchas cámaras clásicas se venden aún como objeto de coleccionismo o incluso decorativo.

Habría que hacer una mención especial para ciertos objetivos clásicos, especialmente focales fijas luminosas para sistemas telemétricos, que después de años de abandono en el florecimiento de la fotografía digital, se han revalorizado hasta duplicar o triplicar el precio que tenían hace pocas décadas: un buen 50mm de una montura tradicional, por dar un ejemplo, puede haber pasado de cámara en cámara en las últimas cinco décadas, y nada impide que siga pasando algunas más como nuestro objetivo fetiche para retratos.

Con respecto a nuestro archivo fotográfico, pese a que soy un firme defensor del formato digital e incluso de “la nube”, es innegable que el papel también es un buen refugio para guardar nuestros tesoros: aún tenemos que descubrir cómo hará frente la tecnología a los cambios que se irán produciendo en el almacenamiento de formatos digitales, pero no parece haber ningún motivo que impida que dentro de 50 años le enseñemos a nuestros nietos las fotos que guardamos en una caja de zapatos en un altillo.

10. Simplemente, es un cambio, ¡y es barato!

Quizá os sorprenda cerrar con un punto que no tiene absolutamente nada que ver con la fotografía química, y que se puede aplicar desde a una Kodak Brownie de los 1900s hasta el Instagram que pulula por vuestro iPhone: frente a los atascos, no hay nada como un buen giro cerrado a otra vía.
Periódicamente nos llegan consultas sobre cómo frenar una mala racha creativa, y muchas veces os sugerimos iniciar un proyecto fotográfico, así que, ¿por qué no puede ser éste vuestro proyecto?
Tenemos todo un mundo de equipos de saldo llenando las estanterías de las tiendas de segunda mano y los mercadillos: una réflex con un zoom estándar, o una cámara manual de objetivo fijo, pueden conseguirse por muy poco dinero, y son suficientes para iniciarse en este mundo. De hecho, diría que si somos hábiles comprando, con menos de 60 euros podremos adquirir un primer equipo, tirar un par de carretes, e incluso revelarlos y positivarlos: después ya decidiremos si queremos o no seguir invirtiendo, o si la experiencia nos ha sido provechosa.

¿Qué te parecen los puntos expuestos? ¿Estás de acuerdo con ellos? Sin duda es significativo que contemplen, no ya la vuelta atrás, sino el hecho de que todo es compatible en esta vida…
Lomo On!

XatakaFoto:
10 Razones para volver al carrete (1)
10 Razones para volver al carrete (2)

written by jesushp on 2012-02-22 #lifestyle #post #analogico #articulo #carrete #noticia #xataka

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11 Comments

  1. raquellogs
    raquellogs ·

    Yo ya lo había leído en la web. Es gracioso como normalmente en esta web se ponen las botas criticando la fotografía analógica y las lomos, defendiendo el gastarse X dinero en los mejores equipos fotográficos nikon/canon y luego sacan artículos como este. Mi no entender.

  2. jesushp
    jesushp ·

    @raquellogs Efectivamente, suena bastante raro viniendo de quien viene... De hecho, estoy convencido de que han experimentado un cambio en su línea de artículos o editorial. Desde hace poco, están abiertos a la fotografía en su más amplio sentido. Aceptan todo tipo de corrientes y técnicas. Esto antes, como bien dices, no era así. No dudaban en despreciar lo analógico, la "moda absurda" de la lomografía, y ponían siempre en el altar todo aquello relaccionado con Photoshop. Era triste ver cómo admiraban trabajos en los que la manipulación digital era evidente... Imágenes con un HDR exagerado, eran consideradas como obras de arte... En fín, si de algún modo se han dado cuenta de que lo analógico está ahí... Bienvenido sea. Pero lo que dices, que es extraño vieniendo de quien viene... Gracias! ;-)

  3. raquellogs
    raquellogs ·

    La verdad es que no sé qué razón habrán tenido para ahora apreciar lo analógico. Quizás la recomendación de alguien importante en el mundo fotográfico sobre lo analógico? Lo peor de todo, además, no son los artículos que escriben, porque como bien dices, hablan de la lomografía como moda absurda, sino que los comentarios de los usuarios son de lo más sanguinario. Cosa que no entiendo, porque SI NO FUERA POR LA FOTOGRAFÍA ANALÓGICA, qué sería de ellos...

    Y si, como dices, cómo adoran al PS... Es que me REVIENTA! XDDD Personalmente me parece que saber utilizarlo en su justa medida hace que sea una herramienta exquisita, pero cuando manipulan tanto una fotografía prefiero que lo llamen DISEÑO GRÁFICO, porque de fotografía, al final, queda poco. Y odio el HDR. He dicho XD

  4. vgzalez
    vgzalez ·

    Me ha recordado a este artículo: www.lomography.com/magazine/lifestyle/2011/08/31/jon-salts-… Son las diez razones más desternillantes que he leído para pasarte al carrete, y ser "artístico" por ello. Yo también había leído el artículo y la verdad es que, como habéis comentado, me extrañó verlo publicado en XatakaFoto. También estoy con @raquellogs en que el HDR sin medida es lo peor. No sé cómo a la gente pueden gustarle tanto esas fotos tan exageradamente procesadas!

  5. soleado
    soleado ·

    Excelente artículo. En cuanto a Xatakafoto, gracias a ellos descubrí mi maravillosa Fuji Klasse W (www.xatakafoto.com/camaras/klasse-w-black-camara-analogica-…), pero en general les sigo lo justito porque prescinden de lo físico siempre que pueden para sustituirlo por un software. Como hace unos días, que hablando de los filtros típicos para fotografía b/n decían que se podía hacer lo mismo con el PS. Supongo que sí, pero a mí me gusta montar los filtros sobre la cámara, para algo he aprendido fotografía, para luego ponerla en práctica, en caso contrario me hubiera apuntado a un curso de PS y asunto arreglado. De todos modos me gustaría también lanzar una lanza en favor del PS ya que la mayoría de los fotógrafos (analógicos, digitales, o ambas cosas) que critican éste u otros programas de edición lo hacen sencillamente porque no lo controlan ni se han tomado la molestia de controlarlo. Yo lo utilizo habitualmente para postprocesar de una manera prudente mis fotografías digitales, y gracias al PS las fotos quedan un poco más a mi gusto. Las fotografías analógicas nunca las he tocado con PS, pero a veces sí que hay que ajustarlas con el software del escaner, que viene siendo lo mismo que el PS. Saludos!

  6. jesushp
    jesushp ·

    @soleado Estoy de acuerdo. Yo siempre digo que el PS es como los medicamentos. En dosis muy pequeñas y controladas, puede curar. En dosis abusivas y sin control, destroza y mata.
    Siguiendo con el símil, a los fotógrafos analógicos, nos gusta usar muy poco los medicamentos. Somos más de "homeopatía" analógica... Lo natural, vamos.

  7. susielomovitz
    susielomovitz ·

    ¡jajaja! Me ha encantado la homeopatía analógica.

  8. soleado
    soleado ·

    Jejejeje, muy bueno lo de la homeopatía analógica. En cualquier caso...lo que decía antes del PS también es aplicable a la fotografía analógica. Quiero decir...que el PS no es más que una actualización de lo que en fotografía analógica hacemos con el revelado y positivado. Lo que pasa es que hay quién no quiere/puede revelar y positivar en casa (yo mismo voy a retomarlo con mis próximos carretes) y se limita a ir a la tienda a que le hagan las cosas...sin tener capacidad de decisión sobre sus resultados. Justo lo mismo que pasa con lo digital cuando trabajamos en jpg y no recurrimos al PS. Al final ambas tecnologías no van a ser tan distintas, aunque una tenga alma (obvio decir cúal, pues me parece claro) y la otra no.

  9. jis_siempre
    jis_siempre ·

    Muy bueno el articulo.... yo aún discuto lo de disparar.. xq tengo el dedo un poco digital y me vuelvo loca. Veo cosas interesante por todas partes y disparo. Luego na sale nada de lo q hay en mi cabeza... pero en donde menos me lo espero ME SORPRENDE ^_^

  10. guanatos
    guanatos ·

    a ver y seamos sinceros ¡tendremos cámaras y resultados para toda la vida! no hay como la definición que te da un negativo

  11. titaness
    titaness ·

    Amén

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