Minolta AF 35 Big Finder. Una sensación dividida.

Al igual que todas las cámaras que poseo ahora, la compré de segunda mano: se veía robusta y resistente, y parecía más que fácil de usar: es 100% automática y quería algo sencillo.

Cuando fui a mi habitual tienda de segunda mano, había un par de cámaras que me llamaron mucho la atención, pero como sólo podía comprar una, hice un balance y acabé llevándome la Minolta AF 35 Big Finder.

La compré en una época de mucha fiesta. Había puente por todas partes y teníamos muchas opciones de salir de fiesta. Aunque no era partidaria de malgastar mis fotos en discotecas, un día la saqué en el bolso sin querer, y al revelar las fotos, el resultado me gustó bastante.

Creo que los bordes quemados y el aspecto granulado de las fotos tienen mucho que ver con eso, y teniendo en cuenta que me costó un mísero euro y que parece una cámara bastante resistente, me decidí a convertirla en mi “cámara para salir de fiesta”.

Con el segundo carrete, que también utilicé de fiesta, los resultados me aburrieron bastante: los colores no me gustaron y la nitidez no era demasiado buena, y eso cambió mi opinión hacia la cámara. Después de ese fracaso, con mi tercer carrete, la cámara me dio bastantes problemas: se atascó la película, y la cámara dejó de sacar fotos. Como el avance es automático, no sabía qué hacer, así que fui al baño, saqué el carrete y lo volví a meter. Aquí es donde mejores resultados me produjo la cámara: las dobles exposiciones y los matices rojos me gustaron mucho.

El final de ese carrete reutilizado lo usé para fotografiar la Vitoria tranquila, la no nocturna. Los resultados me gustaron bastante, sobre todo los colores, pero la desgracia llegó cuando de repente la cámara murió. Dejó de funcionar de golpe, y parece que no tiene arreglo.

written by narando001 on 2012-01-14 #gear #review #minolta #camara #analogico #claridad #malo #bueno #fragil #af-35 #big-finder

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