Sandro

Ni esta es tu mejor cara, ni mi mejor fotografía. Pero recuerdo el momento, mientras trabajabas y yo te perseguía con mi cámara. Y a tí no te gustaba que te sacase fotos trabajando. Y te indignaste. Y fue esa pose, ese momento. Ahora te doy las gracias, por esa foto, por ese momento, por regalarme a mi diana (aunque seguro que muchas veces piensas: ¡maldito día!), por llenar mi galeria. Por caminar bajo el sol y bajo la lluvia. Siempre los dos (y mi cámara).