Have an account? Login | New to Lomography? Register | Lab | Current Site:

Mi historia de amor y odio con el redscale

El Redscale, sobre todo al principio, sacaba esos sentimientos encontrados en casi todos los lomógrafos. Esta es mi historia personal con esta película, buscada y evitada a partes iguales.

Cuando Lomography lanzó los primeros carretes Redscale, hace ahora (corregidme si me equivoco) más de tres años, fui de las muchas que se lanzó a comprarlos y a probarlos un poco “al tun-tún”. Por aquellos entonces un carrete me duraba semanas e incluso meses dentro de la cámara, así que tuve ocasión de probarlo en diferentes condiciones de luz y con las tres cámaras que tenía en ese momento.

Hasta aquí bien, pero no os podéis imaginar la cara que se me quedaba cada vez que leía reviews y comentarios. Que si necesita mucha luz, que si no estoy contento con los resultados, que si odio el redscale… Pero bueno, yo hice como que no me había enterado y confié en la suerte del principiante. Esto es lo que me encontré cuando fui a recoger las fotos.

Empecemos con la Supersampler, la primera cámara que cargué y en la que más me costó terminar el carrete. Cuando lo llevé a revelar me encontré con fotos del Pirineo, de Córdoba, de Llanes, de Oporto y de vuelta al Pirineo, casi un año entero de mi vida resumido en un solo carrete. Me hubiera hecho más ilusión si en las fotos se hubiera visto algo, claro, pero entre que nunca se me llegó a dar del todo bien la Supersampler y lo oscuras que salieron las fotos, me quedé un poco descontenta.

Juzgad por vosotros mismos, que yo sigo preguntándome cómo narices puede salir tan oscura una foto en agosto, en Córdoba y a mediodía. ¿Se “churrascaría” la película del calor?

Con la Fisheye tuve menos suerte, aunque ahí reconozco mi error de novata. La mayoría de las fotos de ese carrete las hice en interiores durante reuniones con los amigos. Como os podéis imaginar, la Fisheye con su flash, un ISO 100 y un restaurante un poco mal iluminado no eran la combinación más acertada, y me quedaron unas fotos así de tenebrosas.

Bueno, vale, está quedó bien.

Tengo que reconocer que con la Diana Mini tuve un pequeño subidón y al ver los resultados empecé a pensar que a lo mejor el redscale no estaba tan mal. Como antes, en este carrete hay fotos de Valladolid, de Vigo, de Zaragoza y de Jaca, en interior y en exterior, de noche y de día… Claro, la Diana Mini es más versátil y con la posibilidad de cambiar las aperturas y usar el modo B, pude controlar un poco más las fotos. En este carrete hay algunas con las que estoy especialmente contenta, e incluso con las que me he llevado algún premio.

Aún así, una vez terminé estos tres carretes decidí tomarme un descanso del redscale, leer un poco más y pensarme un poco más las fotos. Leyendo, también encontré muchas quejas sobre lo difícil que es de escanear y que muchas veces en los laboratorios no suelen acertar. El caso es que no volví a darle otra oportunidad hasta que Lanzaron los Redscale XR, pero es es otra historia y será contada en otra ocasión.

Pero no os creáis, mi historia con el Redscale 100 tiene un final feliz. Hace poco volví a probarlo cuando hice unos dobles con atria007 y los resultados me encantaron. Vale, el arte de Merys tiene mucho que ver en que estas fotos hayan quedado tan chulas, ¡pero no me estropeéis mi momento Redscale!

written by mochilis

3 comments

  1. marieta

    marieta

    el red scale dichoso... XD

    about 2 years ago · report as spam
  2. atria007

    atria007

    jajajjajajaj el arte mio??? diras y el tuyo maja!!!! jajajajaj <3..todos tenemos nuestros mas y menos con esta pelicula..k yo me pillo mis cabreos esceandola jajaja ..asik paciencia cariño <3<3<3

    about 2 years ago · report as spam
  3. sye

    sye

    pos a mi me encanta el redscale....jejejejejej y la foto momento enamorados es una de mis preferidas! ;) no abandones el redscale!

    about 2 years ago · report as spam

Read this article in another language

This is the original article written in: Spanish. It is also available in: English.