Mucha gente cree que vivir en un sitio pequeño no tiene ventajas. Yo soy de Huesca, y aunque vivo en Zaragoza, no puedo quitarme a mi pequeña ciudad de la cabeza. Y ¿qué hago cuando quiero escaparme a las afueras? Cojo el coche y me voy a la frontera. Eso es lo bueno de vivir a tiro de piedra de los Pirineos.
Creo que mucha gente piensa que Zaragoza es mejor que Huesca (y no voy a entrar allí), pero tenemos muchas cosas preciosas en la capital altoaragonesa (un artículo está en camino!). Y sin duda una de las que más me gustan es lo cerquita que está el Pirineo de la ciudad.
Cuando vuelvo un fin de semana a casa de mis padres me acuerdo de lo que es abrir la ventana de tu cuarto por la mañana y ver las montañas al fondo (en invierno con un montón de nieve!). Y poder irte con los amigos a pasar el día a cualquier río a 15 minutos de la ciudad (ríos de montaña).
Pero una de las cosas que más me gusta es coger el coche y plantarme en la frontera de Francia en no mucho rato. No se porqué me gusta tanto la frontera, supongo que porque mis padres nos llevaban allí a mi hermano y a mi los fines de semana en plan “excursión rápida”, y volvíamos a casa contentísimos porque habíamos estado en Francia.
Si vas en invierno, como es lógico, esa frontera es todo nieve, y nos solemos llevar el trineo en el coche y así hacemos unas bajadas por alguna ladera.
Pero en primavera y verano es totalmente diferente. Las pistas de esquí están llenas de vacas pastando y todo el verde, es precioso.
Así que como escapada la recomiendo a todo el mundo que le guste la montaña y la naturaleza.
















3 comments
jandra
me encantan las fronteras....y el pirineo aragonés!!!
le_ors
qué bonitas fotos :)
mochilis
Viva el Pirineo Aragonés!! (y no estoy barriendo para casa ni nada de eso, jejeje...) Muy bonitas las fotos :)