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La jetée, de Chris Marker

Chris Marker es un tipo especial. Sobre él corren todo tipo de leyendas e infundios, muchos de ellos inventados por el propio interesado que gusta de jugar al despiste tiñendo su imagen pública de un halo de misterio. Uno de esos rumores asegura que perteneció a la Resistencia. Se sabe también que le gustan los gatos y que es un cineasta normalmente adscrito a la Nouvelle Vague pero que supera con creces los estrechos límites de tal clasificación. Es autor (palabra que se ajusta más a su figura que la de “director” o “cineasta”) de unas cuantas películas también inclasificables que algunos se empeñan en llamar “documentales”. También escribió y dirigió una película de ficción, de hecho una película de Ciencia-Ficción que es la que nos interesa ahora mismo: La jetée, de 1962.

Os estaréis preguntando: “¿y qué? ¡A mi qué me importa! ¿Qué tiene eso que ver con la lomografía o la fotografía?”. Pues tiene mucho que ver. La jetée es una de las películas más especiales de la historia del cine ya que sus imágenes son fotografías y no fotogramas. En efecto, sus 28 minutos de metraje se componen de imágenes fijas (con una única excepción. ¡Y qué excepción!) y un comentario en off que nos narra lo que se ve en las imágenes. Marker cuenta que una vez durante su infancia tenía un aparatejo llamado Pathéorama que usaba unas tiras con imágenes para simular movimiento, es decir, una película y que él estaba tan fascinado con el invento que empezó a dibujar sus propias películas (empezó con una sobre su gato, por supuesto) y quiso presentarlo como proyecto científico en su colegio. La única reacción que obtuvo provino de un amigo que lo llamó tonto por pensar que podía hacer una película con imágenes fijas. Marker esperó treinta años y luego rodó La jetée.

Vayamos a lo fácil, que es resumir el argumento. Tras una guerra nuclear que ha arrasado a la humanidad, los supervivientes se hacinan en el subsuelo de lo que antes eran grandes ciudades. Una parte de la humanidad se ha declarado “vencedora” y tiene sometida o encarcelada al resto. En los subsuelos de París, este régimen filofascista intenta llevar a cabo unos experimentos en los que se usan presos. Se trata de aprovechar la fortaleza de los recuerdos anteriores a la guerra que perviven en las mentes de algunos individuos para usarlos a modo de anclas psíquicas que permitan a esos sujetos viajar en el tiempo gracias al uso de ciertos fármacos experimentales. Los resultados de los primeros experimentos han terminado en locura o la muerte de alguno de los sujetos, pero en ningún momento se considera la posibilidad de fracaso. El último de los presos obligado a participar ofrece grandes expectativas, ya que posee un recuerdo especialmente intenso de un instante de su niñez. En él se hallan presentes una hermosa mujer joven y un hombre que muere de manera misteriosa. La imagen tiene lugar en uno de los muelles de pasajeros del aeropuerto de Orly, desde el que el hombre observaba los aviones en compañía de sus padres. Se realizan varios intentos de distinto éxito, en los que este hombre es enviado al pasado por intervalos de variada duración. En esos viajes, el hombre entra en contacto con la protagonista de su recuerdo y se enamora de ella. Pero el nuevo gobierno no está interesado en los viajes al pasado, sino al futuro. Quieren enviar un emisario que solicite del futuro la tecnología necesaria para la supervivencia de la humanidad. El preso es enviado por fin hacia delante en el tiempo, pero los seres humanos del futuro no están interesados en ayudar a los dirigentes de un período tan oscuro de la historia de la humanidad. En cambio, le ofrecen quedarse con ellos en el futuro, pero el hombre les pide que lo envíen al pasado. No quiere sin embargo quedarse en su punto de origen; quiere volver al momento en el que transcurre el recuerdo de niñez que lo obsesiona. A pesar de la sombra de la futura guerra que destruirá ese mundo, el hombre es feliz porque va a ser enviado hacia ella. Cuando el hombre llega al pasado, la mujer se encuentra en el muelle de pasajeros de un aeropuerto. Él echa a correr hacia ella. Justo cuando está a punto de alcanzarla se da cuenta de que del futuro han enviado a un asesino para eliminarlo. En el preciso momento en que muere se ve a sí mismo de niño como testigo y comprende que el recuerdo que lo había obsesionado toda su vida era el de su propia muerte.

Algún avispado habrá reconocido parte del argumento como la base para la historia que Terry Gilliam rodó con el título de “12 monos” (con Bruce Willis y Brad Pitt). Mejor que os olvidéis de ella antes de ver La jetée.

¿Cómo podemos explicar esta película? No es fácil. Hay quien la ha llamado “fotonovela”, ya que está compuesta de imágenes fijas que cuentan una historia y si las viéramos impresas en papel, se leería como un tebeo hecho con fotografías pero… ¿y ese segundo maravilloso en el que una mujer abre los ojos y mira a la cámara? ¿Qué ocurre en ese único plano en el que el universo entero parece abrirse y revelarnos algo que nos puede cambiar para siempre? ¿Qué cambia en la historia, en el narrador, en el espectador durante ese segundo?

Si os gusta el cine, ese otro cine que algunos llaman “invisible”, estáis de enhorabuena. Intermedio acaba de reeditar el cofre de Chris Marker que incluye La jetée, Recuerdos del porvenir (la historia del siglo pasado contada através del archivo de la fotógrafa Denise Bellon), Sin sol y El último bolchevique (además de un film-homenaje a Marker realizado por Isaki Lacuesta y de la película La felicidad de Aleksandr Medvedkin). Según parece, se trata de una edición reducida, así que yo en vuestro lugar me daría prisa. Otro día, hablaremos de la obra fotográfica de Marker, que se presenta a sí mismo diciendo: “C.M.: viaja, filma, fotografía, ama los gatos”.

written by basho

3 comments

  1. beni

    beni

    enorme obra, la conocía y son un gran admirador de Chris Marker, recomendadísima. Buen análisis y estupendo tema.

    about 3 years ago · report as spam
  2. basho

    basho

    y las otras que he visto son la caña también... me han dicho los de Intermedio que en cuanto Marker les dé permiso, sacarán Level 5. No sé muy bien por qué se resiste a su publicación por aquí, teniendo en cuenta que en Amazon se puede pillar. A lo mejor en edición pirata, claro.

    about 3 years ago · report as spam
  3. vicuna

    vicuna

    absolutely fantastic photo-movie!!!

    about 3 years ago · report as spam